Cómo prevenir la corrosión de los propulsores submarinos
Publicado por Fengyukun en

Guía para Prevenir la Corrosión en Propulsores Subacuáticos – Mantenga el Rendimiento y la Vida Útil
La corrosión es una de las causas más comunes de pérdida de rendimiento y fallos en propulsores subacuáticos. Ya sea utilizados en ROV (vehículos operados a distancia), AUV (vehículos submarinos autónomos), robots marinos o sistemas de inspección bajo el agua, la exposición prolongada al agua – especialmente al agua salada – puede acortar significativamente la vida útil si no se gestiona correctamente la corrosión.
En esta guía explicamos por qué ocurre la corrosión, qué componentes son más vulnerables y qué medidas prácticas se pueden implementar para aumentar la confiabilidad y reducir los costos de mantenimiento.
📌 Por qué ocurre la corrosión en propulsores subacuáticos
Los propulsores subacuáticos operan en un entorno muy exigente, donde varios factores aceleran la corrosión:
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Exposición al agua salada (alto contenido de cloruro)
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Reacciones electroquímicas entre metales distintos
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Entrada de agua por fallos de sellado
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Inmersión prolongada y variaciones de temperatura
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Fugas de corriente en sistemas subacuáticos
La corrosión por agua salada es especialmente agresiva y puede dañar rápidamente carcasas metálicas, ejes, fijaciones y conexiones eléctricas si no se protegen adecuadamente.
🧰 Componentes más afectados por la corrosión
Identificar las partes más vulnerables permite aplicar medidas preventivas específicas:
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Carcasa del motor y tapas finales
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Hélice y eje
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Elementos de fijación (tornillos, pernos)
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Sellos de eje y rodamientos
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Conectores y cables eléctricos
Una vez que la corrosión comienza, puede propagarse internamente, causando:
✔ Reducción del empuje
✔ Mayor consumo de energía
✔ Sobrecalentamiento
✔ Fallos del sistema
✅ 1. Seleccionar materiales resistentes a la corrosión
La elección de materiales es el paso más crítico para prevenir la corrosión.
Materiales comunes en propulsores de alta calidad:
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Acero inoxidable marino (316/316L)
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Aleaciones de aluminio anodizado
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Plásticos de ingeniería (POM, Nylon, PPS)
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Titanio (para aplicaciones de alta gama)
⚠ Evite mezclar metales diferentes, ya que esto puede causar corrosión galvánica bajo el agua.
🛡️ 2. Aplicar tratamientos superficiales de alta calidad
Los recubrimientos protectores aíslan los metales del agua y prolongan la vida útil.
Tratamientos efectivos:
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Anodizado duro (para carcasas de aluminio)
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Pintura anticorrosiva o recubrimiento epóxico
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Recubrimiento electrolítico (electroforesis)
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Pasivación para piezas de acero inoxidable
📌 En entornos de agua salada, los recubrimientos deben ser uniformes y resistentes al desgaste por arena o sedimentos.
🔐 3. Garantizar un sellado impermeable confiable
La corrosión a menudo comienza internamente debido a la entrada de agua.
Elementos clave de sellado:
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Juntas tóricas (NBR, Viton o silicona)
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Sellos mecánicos de eje
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Sellado de salidas de cables (potting)
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Diseño de carcasa probada a presión
Incluso pequeñas fugas pueden permitir que la humedad entre en el motor, dañando rodamientos, bobinados y electrónica interna.
📌 Mejor práctica: probar la presión antes del despliegue.
⚡ 4. Prevenir la corrosión galvánica
La corrosión galvánica ocurre cuando dos metales diferentes están conectados eléctricamente en agua.
Métodos de prevención:
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Usar metales similares en toda la estructura
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Añadir arandelas o fundas aislantes
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Instalar ánodos de sacrificio (zinc o aluminio)
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Diseñar una correcta puesta a tierra
Los ánodos de sacrificio se corroerán primero, protegiendo los componentes críticos.
🧪 5. Protección eléctrica adecuada
Los sistemas eléctricos pueden acelerar la corrosión, especialmente en caso de fugas de corriente.
Recomendaciones:
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Utilizar conectores resistentes al agua de calidad marina
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Sellar todas las soldaduras con termo-retráctil adhesivo
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Evitar conductores de cobre expuestos
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Compatibilizar correctamente el ESC con el motor
Un diseño eléctrico adecuado protege el motor y su rendimiento a largo plazo.
🧼 6. Enjuagar y mantener después del uso
Una rutina de mantenimiento simple reduce significativamente el riesgo de corrosión.
Después de cada uso – especialmente en agua salada:
✔ Enjuagar el propulsor con agua dulce
✔ Secar completamente la unidad
✔ Revisar sellos, ejes y fijaciones
✔ Aplicar spray anticorrosión o grasa marina según corresponda
⭐ Para almacenamiento prolongado: mantener en un lugar seco y ventilado.
🏆 7. Elegir propulsores diseñados para ambientes marinos
No todos los propulsores están diseñados para inmersión prolongada.
Un propulsor de alta calidad debe tener:
🔹 Motor sin escobillas completamente sellado
🔹 Materiales y recubrimientos resistentes a la corrosión
🔹 Salidas de cables reforzadas
🔹 Diseño apto para inmersión prolongada (no solo resistente a salpicaduras)
Los propulsores profesionales reducen significativamente los fallos por corrosión en comparación con productos de hobby.
📌 Conclusión
Prevenir la corrosión en propulsores subacuáticos es clave para:
✔ Mantener alto rendimiento
✔ Prolongar la vida útil
✔ Reducir costos de mantenimiento
Mediante la selección de materiales resistentes, el uso de recubrimientos adecuados, sellado confiable, protección eléctrica correcta y mantenimiento periódico, los riesgos de corrosión se reducen drásticamente.
📈 Invertir en un propulsor subacuático profesional, como el APISQUEEN U92 Pro, siempre es más rentable que reemplazos frecuentes.
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